7 hábitos que mejorarán tu fertilidad

Life Luz - Mujer embarazada

Los malos hábitos y el estrés pueden hacer que concebir sea difícil tanto para hombres como para mujeres. Adoptar algunas buenas prácticas puede ayudar a promover el embarazo de forma natural.

El sueño de muchas parejas es tener hijos para formar una familia. Sin embargo, puede que en ciertas ocasiones algunas personas tengan dificultades para conseguir el tan deseado embarazo por diversos factores. Por eso, es importante conocer los hábitos saludables para potenciar la fertilidad, junto con ayuda endocrina especializada.

Antes de entrar en las profundidades de este terreno, es necesario aclarar algunos conceptos elementales sobre la fertilidad:

En el caso de las mujeres, los niveles de fertilidad son buenos cuando no tienen importantes alteraciones hormonales o menstruales y cuentan con una buena reserva ovárica.

Por su parte, los hombres tienen un buen nivel cuando la producción de espermatozoides contiene una cantidad considerable y estos son activos, de buena morfología y movilidad.

No obstante, en algunas ocasiones el estrés y el ajetreo de la rutina hacen que las personas adopten un estilo de vida poco saludable que afecta notablemente a la fertilidad. El sedentarismo, los malos hábitos alimentarios y el sobrepeso, pueden dificultar las posibilidades de concebir, tanto del hombre como de la mujer.

Los hábitos de vida saludables son determinantes a la hora de potenciar la fertilidad. No solo contribuyen a mejorar la salud reproductiva, sino que preparan el organismo para el estado de gestación. ¿Qué debes tener en cuenta?

  1. Sigue una dieta equilibrada.

La alimentación equilibrada es el primero de los hábitos saludables para potenciar la fertilidad. Hay múltiples estudios que demuestran concentraciones más altas de antioxidantes en pacientes fértiles y mejoras en tasas de embarazo al implementar una dieta equilibrada. Las frutas, verduras y hortalizas, las legumbres, los cereales integrales, los frutos secos y el aceite de oliva virgen extra, son ricos en vitaminas y antioxidantes, los cuales potencian la fertilidad, aumentando así las posibilidades de lograr un embarazo.

  1. Si tienes sobrepeso, ponte en manos de un profesional.

Los efectos de la obesidad sobre la reproducción son muy conocidos. El tejido adiposo (la grasa) al aumentar la producción de estrógenos frena las hormonas que regulan la regla, por lo que éstas pierden su ciclicidad, pudiendo producir alteraciones en la ovulación.

Además, la obesidad aumenta el riesgo de desarrollar miomas e hiperplasias endometriales, que también reducen la fertilidad. Aún con reproducción asistida, los resultados exitosos en mujeres con obesidad, son inferiores.

En el varón, el sobrepeso produce alteraciones en el apetito sexual, en la capacidad seminal y en la forma de los espermatozoides.

  1. Cafeína sí, pero con moderación.

La ingesta de más de 250 mg de cafeína por día (lo que equivale a 2 tazas) afecta a la fertilidad tanto en mujeres como en hombres, y cuando se consigue el embarazo, aumenta el riesgo de aborto.

Para aquellas personas “adictas” al café o al té, la recomendación es que a partir de la segunda taza, se utilicen derivados descafeinados.

  1. Evitar el consumo de tabaco y alcohol

La disminución en la fertilidad asociada al tabaquismo y al consumo de alcohol también está ampliamente demostrada tanto en mujeres como en hombres,  dado que acelera la muerte prematura de los óvulos y de los espermatozoides, ya que son potentes fragmentadores del ADN celular y acortan los telómeros.

Estas sustancias también aumentan la tasa de abortos y la probabilidad de tener un bebé de bajo peso al nacer, no sólo con embarazos conseguidos espontáneamente, sino también aquéllos conseguidos con técnicas de reproducción asistida.

Por estos motivos, si eres fumador/a, y/o, bebes alcohol de forma habitual y estás buscando, pide ayuda para abandonar el hábito.

  1. Cuidado con el consumo de determinados fármacos.

Cada vez es más común el consumo de fármacos que pueden afectar a la fertilidad. Por ejemplo, medicamentos que tienen efectos hormonales como los anabolizantes o la testosterona, utilizados en personas jóvenes con fines deportivos, pueden producir oligo azoospermias severas e incluso azoospermia ; los antihipertensivos y los psicofármacos pueden afectar a la calidad seminal, a la función sexual y a los parámetros hormonales.

  1. Enfermedades de transmisión sexual, ojo.

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son de las de mayor prevalencia en el mundo, con consecuencias nocivas no sólo para la fertilidad, sino para la salud en general e incluso para la vida.

Con frecuencia son asintomáticas o los síntomas son muy inespecíficos, como secreción anormal o irritación genital.

En un estudio sueco se demostró que la probabilidad de sufrir un taponamiento de las trompas de Falopio después de desarrollar un episodio de enfermedad pélvica inflamatoria (producida por una ETS) era del 12%. Esta cifra aumentaba al 36 y al 75% después de 2 o 3 episodios, respectivamente.

Por ese motivo, es importante utilizar métodos barrera como el preservativo si no se tiene pareja estable, y ante síntomas de infección se debe consultar siempre a un profesional médico.

  1. El exceso de ejercicio.

El ejercicio físico, hábito muy saludable, si es llevado al extremo, condiciona anovulación (ausencia de ovulación). El tipo de ejercicio que más trastornos produce es el aeróbico, por lo que es frecuente que las corredoras, bailarinas, maestras de danza o ejercicios aeróbicos, maratonistas, etc. cursen con mayores disfunciones ovulatorias y menstruales.

El tratamiento consiste en reducir la carga de ejercicio, lo cual en muchas ocasiones no es fácil, o modificar el tipo de ejercicio, como la natación o el ciclismo.

David J Palao

David J Palao

Padre y médico endocrino especialista en fertilidad (en ese orden). Escribo artículos para ayudarte a mejorar tu fertilidad trabajando pequeños detalles de tu día a día.